Historia de Valdoviño

Probablemente lo que hoy conocemos como Valdoviño fue poblado ya hace seis mil años, una larga historia a la que damos repaso en los seguintes apartados:

Los  castros, La romanización, Edad Media, La creación del Ayuntamiento de Valdoviño, Tiempos Modernos, Un siglo de cambios políticos, Municipio turístico.

Los castros

Los primeros pobladores de lo que hoy es Valdoviño se remontan probablemente al cuarto milenio antes de Cristo, época de la que se encontraron los primeros monumentos funerarios, dispuestos a lo largo del actual camino de San Andrés.

Los numerosos restos de una civilización castreña reflejan la importancia de los asentamientos en la zona, con pequeños núcleos de población fortificados, con una economía basada en la extracción de recursos naturales en las proximidades y en la producción de cultivos con técnicas rudimentarias.

Los castros ubicados en Valdoviño formaban parte de un “populus” integrado en la tribu de los Ártabros, grupo con identidad política y marco territorial (la Tierra de Trasancos) propios.

Geográficamente en los castros de Valdoviño se distinguen dos zonas: una superficie aplanada al oeste, donde los asentamientos buscan la proximidad de las zonas bajas, de cultivo, por el que hay una mayor concentración del hábitat; y una zona de relieve más accidentado al este, donde el hábitat castreño es más disperso, ocupando las escasas zonas de valle, centradas principalmente en la costa.

La morfología de esta última será en buena parte responsable del número de asentamientos litorales y de su tipología. Su importancia radica, posiblemente, en que cumplan una doble función: estratégica-defensiva y comercial, aunque tampoco se puede olvidar su capacidad para captar recursos marítimos (marisqueo y pesca).

La romanización

La llegada de los romanos está propiciada por los yacimientos de oro, plata y estaño y supone un impulso tecnológico decisivo para el desarrollo de la sociedad castreña. Los cambios adoptados varían por completo el tipo y ordenación de los asentamientos, tanto en los aspectos culturales, como sociales y económicos.

La interacción se muestra perfectamente en la zona de O Poulo, donde se localizó un conjunto de explotación agrícola que incluía edificios romanos, castreños e incluso anteriores, a partir de un asentamiento primitivo.

Desde mediados del siglo I a III d.C. se desarrolla una etapa de asimilación y transformaciones en el poblado. Se crean ciudades y nuevos núcleos rurales, entre los que están Libunca y Adóbrica en la zona del Golfo Ártabro.

El historiador Leandro de Saralegui apuntó la posibilidad de que Adóbrica estuviera situada en Valdoviño, de ahí la gran cantidad de restos arqueológicos romanos encontrados en el lugar de O Poulo. También Souto Vizoso señala la aparición de numeroso material romano en la misma zona: monedas, ladrillos, cerámica, sartegos, etc.

Los siglos III y IV marcan el desarrollo de un nuevo tipo de hábitat, más disperso: las “villae”, residencias familiares y/o granjas de explotación agropecuaria, que se caracterizan por la capacidad productiva de la tierra, las buenas comunicaciones, la situación a media ladera o la orientación adecuada hacia puntos de máxima insolación. Esas condiciones se daban en O Foro, Aviño, donde en 1946 se localizaron una columna y un capitel romanos. Los investigadores piensan que tal vez se trate de un yacimiento de tipo “villae”.

Edad Media

A principios del siglo XII se construyen iglesias en San Mamede y Santa Eulalia, con pequeños núcleos de población entorno a ellas. Poco después les siguen Sequeiro, Lourido, Lago, Timiraos, As Neves, Taraza y Valdetires.

La organización territorial en estos momentos del medievo se define en un pequeño núcleo habitado con sus terrazgos y espacios incultos. La villa está integrada por un conjunto de casales (casa y huerta). Loira, Crecente, Sequeiro o Frádigas son ejemplos de núcleos medievales.

El Valdoviño medieval progresa gracias al fervor religioso que recorre el camino de San Andrés de Teixido, generador de una infraestructura para los romeros y comerciantes.

El otro gran factor de crecimiento son las actividades marítimas, especialmente las pesquerías, controladas por los nobles locales (Mandiá, Lago, Piñeiro y Andrade), y en las que influyen considerablemente las técnicas de conserva introducidas por los monjes del císter. A finales del siglo XIII existía en O Porto (Meirás) una factoría de despiece y salazón de ballena.

A partir de 1369 la mayor parte del actual territorio municipal pasó a ser gobernado por la casa de Andrade, que le quita la administración a la casa de los Traba.

La creación del Ayuntamiento de Valdoviño

En 1733 el territorio pasa de la casa de Andrade a la propiedad de la CoroNa de España.

Más de cien años después, en 1856, la Corona subasta la laguna de Valdoviño y su entorno, terreno adquirido por José Pardo Bazán (padre de la afamada escritora) por 91.000 reales

Con la creación de ayuntamientos surgen en 1821 los de Valdoviño y Pantín, aunque parece que no llegaron a funcionar como tal, teniendo que aguardar por la aparición oficial del Ayuntamiento de Valdoviño hasta el 20 de junio de 1836, fecha de su aprobación en el Boletín Oficial de la Provincia de A Coruña.

Sobre el nombre de Valdoviño, que no coincide con el de ninguna entidad de población existente, hay varias teorías, siendo la más seguida la que dice que procede de Val del Aviño, nombre de un arroyo del municipio.

El Ayuntamiento establece su sede en San Bartolomé de Lourido, en un edificio convertido posteriormente en cárcel municipal.

La primera referencia existente sobre un alcalde de Valdoviño no aparece hasta 1840, siendo el citado don José Sanjurjo Montenegro.

La historia de Valdoviño continúa sin que se produzcan acontecimientos especialmente destacados, hasta que en 1890 son enviados desde A Coruña un grupo de mercenarios para acabar con los miembros del Partido Liberal.

Tiempos modernos

Con el efervescente siglo XX surgen muchas novedades, que poco a poco también llegan a Valdoviño. Entre ellas está la aparición del automóvil, utilizado ya en 1915 como correo desde Ferrol.

En 1917 tienen lugar dos acontecimientos importantes. Por una parte se le abonan a la condesa de Pardo Bazán 300 pesetas como pago por los terrenos en donde se construirá la escuela de Lago.

Por otra parte se constituye en Meirás la Sociedad de Seguros del Ganado, entidad que un año después se convierte en el Sindicato Católico Agrario y en los años 40 en Cooperativa de Meirás. Ya desde su fundación cuenta con una sección de crédito, algo no muy común en aquellos tiempos. Su promotor es el villalbés Misael Prieto García, párroco de Meirás tras el fallecimiento del cura anterior, su tío Baltasar.

Otro sector que emerge es el minero, con el comienzo en 1930 de la extracción de pirita arsénica de plata y aurífera en una mina de Valdoviño. Sin embargo esta actividad se abandona unos años después.

La importancia estratégica del litoral valdoviñés se constata con la instalación, a finales de los años veinte, de las baterías militares de Campelo, con los cañones Vickers United de calibre 38,1 y 17 metros de longitud. Algo más de una década después se procede a desmontar los cañones, trasladados a Algeciras, y a sustituirlos por baterías antiaéreas.

El municipio crece y la Puerta del Sol se asienta como centro neurálgico: en 1942 se instalan las tres farolas que inauguran la iluminación pública, poco tiempo después de que llegase el suministro de energía al ayuntamiento.

Las mejoras atañen también al tiempo de ocio. En 1948 comienzan a funcionar los primeros cines de Valdoviño: el de la Cooperativa de Meirás, activo hasta 1973, y el Robles, el más longevo del municipio, que cierra el día de Navidad de 1978.

La oferta audiovisual crece con la aparición del cine Paraíso, en Lanzós, inaugurado en 1950 con una película de Xan das Bolas, a la que sigue Los diez mandamientos. El dueño, Vicente Teijeiro Cancela, hacía funcionar el proyector con la energía generada por una minicentral que recogía el agua próxima. La sala, antigua dependencia municipal, cerró sus puertas en 1963.

El vacío dejado por el Paraíso lo ocupa el cuarto cine local, el Puerta del Sol, de la empresa Robles-Fraga. Inaugurado en 1964 con la proyección de Taras Bulba, tiene una vida corta, diez años, en los que destaca especialmente por las actividades de revista, con actuaciones de famosos de la época como Pepe Blanco, Pepe Mairena o Antonio Machín.

A mediados de los años sesenta se aprueba la construcción de las primeras aceras en la misma Puerta del Sol, con un presupuesto de casi 450.000 pesetas.

Tiempo después llegarán el servicio de traída de aguas de As Forcadas (1974) y el mercado municipal (en 1977), y ya en 1994 la Casa de Cultura y el Faro de A Frouxeira.

Precisamente en los acantilados que bordean al faro se rodó en ese mismo año 1994 La muerte y la doncella, una película dirigida por Roman Polanski y protagonizada por Sigourney Weaver y Ben Kingsley. El prestigioso director había recorrido toda la costa oeste y norte de la península buscando un paisaje que le recordase a Chile, escenario de la película.

Un siglo de cambios políticos

Volviendo a la década de los años 30, la situación política es especialmente intensa en toda España. En 1931 se proclama la Segunda República, con Valdoviño adelantándose al resto de ayuntamientos. El día 11 de abril se celebra un Pleno en Valdoviño en el que se aprueba la compra de la bandera republicana y su proclamación.

El día siguiente, 12 de abril, tienen lugar las elecciones municipales de las que saldrá proclamada la Segunda República. El alcalde elegido en Valdoviño es José López Rodríguez*, que toma posesión provisional a las seis de la tarde del 15 de abril, con el escritor y posterior candidato a la presidencia de Chile Augusto D'halmar como testigo del acto.

Curiosamente la inestabilidad política de la época se muestra también en la ubicación de la propia casa consistorial, que se traslada en varias ocasiones desde Pazos a Lanzós, y viceversa. Esos movimientos no cesarán definitivamente hasta que, ya en el año 1966 (el 10 de abril), se inaugure el actual Ayuntamiento, obra proyectada por Rodolfo Ucha vinteún años antes.

El desatino llega a tal punto que entre octubre y diciembre de 1934 hay dos alcaldes distintos, dos corporaciones distintas y dos casas consistoriales distintas. Tiene que intervenir el Gobernador Civil.

La poca unanimidad existente llega en la votación de junio de 1936 para aprobar el Estatuto de Galicia, refrendado por un 88 por ciento de los votantes.

La llegada de la Guerra Civil obliga a huir al último alcalde republicano, Frutos Burgos*, cesado al igual que Reinaldo Sarria Delgado, su primer teniente de alcalde. En su puesto es nombrado Nicolás Pazos*.

Tanto Burgos (de Pantín) como Sarria (de Valdoviño) están también en la lista de maestros destituidos, junto con José Ambrós Gordillo (de Vilarrube, posteriormente fusilado), Alfredo López González (de Sequeiro) y Joaquín Pérez Garre (de Vilaboa).

Durante la dictadura se suceden los alcaldes, hasta llegar en 1979 a Manuel Villarnovo Martínez*, que tiene el honor de ser el primer regidor de la democracia. Por su parte, Elisa Garrido Cantarero* se convierte en 1995 en la primera alcaldesa de la historia de Valdoviño.

* Más información en el apartado de Alcaldes anteriores.

Municipio turístico

Durante el último siglo se produjeron una serie de acontecimientos que convirtieron a Valdoviño en uno de los referentes turísticos del norte de la provincia de A Coruña.

Un par de años antes de que estallase la Guerra Civil se construyen en la playa de A Frouxeira las primeras 24 casetas para que los usuarios pudieran cambiarse y guardar la ropa. Los precios eran de 60 pesetas por la temporada completa, de 1,50 pesetas por día y de 25 a 40 céntimos por hora.

Lógicamente eran otros tiempos. En 1940 se colocan en el mismo arenal de A Frouxeira carteles indicadores de las zonas de baño para hombres y para mujeres. Pasaría mucho tiempo más antes de que hubiese en Valdoviño playas nudistas. Ya entrando en la democracia O Baleo ocuparía ese lugar, aunque hasta el año 2010 no hubo una playa reconocida como naturista desde el propio Ayuntamiento. En esta ocasión fue declarada como tal la recogida cala de Porto Carrizo.

Un paso clave para consolidar el proyecto de playa fue la donación de los terrenos del entorno de A Frouxeira por parte de la condesa de Cavalcanti, en julio de 1963. Aquí se construirá el local de La Rotonda y el aparcamiento municipal.

Cinco años después se aprueba la construcción de la caseta de socorrismo de la misma playa. Las mejoras en los servicios no pararán hasta conseguir en 1993 la Bandera Azul, símbolo de las playas de calidad y respetuosas con el medio ambiente.

En los últimos años Valdoviño consiguió incluir hasta cinco arenales diferentes en esa prestigiosa lista: Meirás, A Frouxeira, Pantín,, O Baleo y Vilarrube.

Precisamente el interés por el medio ambiente y el mantenimiento natural de las playas echa por tierra en 1974 la propuesta de crear una industria celulosa, propuesta de una empresa guipuzcoana para Pantín.

Dos duras pruebas para el medio son las catástrofes del Urquiola y del Prestige, que llenan de petróleo todo el litoral y obligan a cerrar el acceso a la laguna de A Frouxeira. Precisamente la relación del hombre este espacio natural es muy intensa durante todo el siglo XX, con aperturas manuales por parte de los vecinos, en los momentos en que la crecida de la laguna anegaba las tierras próximas.

En los últimos años la lucha a favor de la conservación de la naturaleza se refuerza con la protección de los espacios, integrados en Red Natura, territorio ZEPA o Zona Ramsar. Un esfuerzo que, sin duda, permitirá seguir haciendo historia.